El Día de la Mujer lleva el stigma socialista
Para comenzar nuestra serie de reportajes sobre la igualdad, nos dirigimos a la Europa del Este, donde el Día Internacional de la Mujer está sufriendo una crisis de identidad. La fiesta del 8 de Marzo cayó en desgracia en la República Checa por sus matices comunistas, pero ahora, grupos de mujeres lo reclaman como algo suyo.
En la Checoslovaquia comunista, el Día Internacional de la Mujer era un acontecimiento importante. Una fiesta popular en todo el bloque Soviético, el 8 de Marzo se convirtió en una extraña mezcla entre el Día de San Valentín y el Día de la Madre, en el que se suponía que los hombres debían regalar generosamente flores, cartas y bombones a los miembros femeninos de sus familias y a sus compañeras de trabajo.
Pero hoy en día, si preguntamos en las calles de la Praga a alguna mujer, sólo una pequeña minoría tendrá una ligera idea de qué se celebra este día. Como muchas otras cosas que están fuertemente relacionadas con el odiado régimen comunista, el Día de la Mujer fue olvidado después de la Revolución de Terciopelo.
Algunas defensoras de los derechos de la mujer piensan que esto fue un error y ahora están tratando de volver a instaurar la celebración, esperando que pueda sacudirse de sus estigmas socialistas y recuperar su intención original: promover la igualdad y los derechos de las mujeres.
Uno de los grupos que planea tomar las calles el 8 de Marzo este año es el Lobby de Mujeres Checas. Su presidenta Alexandra Jachanová Doležalová expone que este activismo es necesario porque, aunque la legislación anti-discriminación está vigente, en realidad las mujeres todavía están en desventaja en muchas áreas. “Hay una gran discriminación en el mercado de trabajo y las mujeres todavía no obtienen los mismos salarios que los hombres”, afirma, señalando que las mujeres sólo ocupan el 4% de los altos puestos directivos en el país.


del.icio.us
Mister wong
digg
blogMarks
Facebook